El papel del Kratom en la deshabituación a opiáceos

El Kratom (Mitragyna Speciosa) lleva siendo usado con éxito en el sud-este asiático para la deshabituación de opiáceos, no solo como sustituto. Actualmente, se usa en todo el mundo para dejar los  opiáceos sin pasar por un SAO (Síndrome de Abstinencia a Opioides) grave.

El papel del Kratom en la deshabituación: ¿es un opioide más?

Mucha gente cree que el Kratom se comporta como un suave agonista μ (mu). Pero su complejo perfil farmacológico, con alrededor de una docena de alcaloides activos requiere echar un vistazo más de cerca.

Estos son dos de los principales alcaloides encontrados en el Kratom:Principales alcaloides presentes en el Kratom

La mitraginina y la 7-hidroximitraginina son los alcaloides clave: se comportan como un agonista mu parcial y como antagonistas competitivos en los receptores opioides kappa y delta. Y no solo eso: cuando activan el receptor mu, no inducen la misma respuesta que los opiáceos clásicos, sino que la activación no recluta la proteína β-arrestina. Esto resulta en menores efectos secundarios en comparación con los opiáceos clásicos, como estreñimiento, desarrollo de tolerancia y depresión respiratoria.

El principal alcaloide del Kratom, la mitraginina, activa parcialmente el receptor mu sin provocar reclutamiento de arrestina.

Cabe destacar que otros alcaloides aquí ilustrados, como paynanthiene, speciogynine y speciociliatine, son antagonistas competitivos del receptor mu, con lo cual los efectos del Kratom son resultado de complejas interacciones farmacológicas.

¿Y cómo ayuda el Kratom en la deshabituación a opiáceos?

Tradicionalmente, el Kratom ha sido usado en el sud-este asiático para desintoxicarse del opio y más recientemente, de la heroína. Actualmente, se ha propuesto el Kratom para el tratamiento de otras adicciones, como el alcoholismo.

El Kratom ayuda a paliar el síndrome de abstinencia. Posteriormente, abandonar el consumo de Kratom supone un menor esfuerzo en comparación con otros opiáceos.

Ahora tenemos evidencia científica de que esta estrategia funciona. Recientemente se evaluó la capacidad del Kratom así como de la mitraginina por separado de producir dependencia física tras el consumo crónico, así como su potencial terapéutico para paliar el síndrome de abstinencia a la morfina en un modelo animal. Estos son los resultados obtenidos:

Menor dependencia física

Al inducir un síndrome de retirada con naloxona, los ratones tratados con alcaloides de Kratom o mitraginina sola, mostraron menos síntomas de retirada que los tratados con morfina.

Menor síndrome de abstinencia

En ratones con dependencia a la morfina, la administración de alcaloides de Kratom tras descontinuar la morfina atenuó los síntomas de abstinencia inducida por la naloxona. Esto fue así incluso reduciendo la dosis de Kratom de forma gradual durante 3 días seguidos.

Otro aspecto a destacar del que ya hablamos aquí, es que la administración de Kratom junto con morfina evita el desarrollo de tolerancia a esta última.

En definitiva, hay suficiente evidencia del potencial terapéutico del Kratom para el tratamiento de la dependencia opiáceos. Incluso recientemente, se han descrito sus alcaloides como una interesante base molecular para el desarrollo de analgésicos más seguros y con menores efectos secundarios.

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